Aprende a lacar tus muebles
El paso de los años es algo inevitable y resulta normal que los muebles se vayan desgastando y perdiendo el brillo que tenían al principio. Una forma de renovarlos a un precio bastante barato consiste en lacar los mismos.

Con un poco de pintura ya sea brillante o satinada conseguirás que tus muebles parezcan otra vez como nuevos.

Elige la pintura adecuada

Antes de empezar a lacar tus muebles debes saber que existen dos clases de pinturas para ello. Una es el esmalte al agua que es más fácil de usar y la segunda es el esmalte sintético. Esta última es más difícil de usar aunque su acabado es mucho mejor que la del esmalte al agua.

Arreglar las imprefecciones del mueble

El segundo paso consiste en arreglar cualquier daño o imperfección que tenga el mueble para que el lacado que realices sea perfecto y el mismo puede lucir de la mejor manera posible. En el caso de que el mueble sea de madera debes lijarlo perfectamente para que la superficie se quede lisa y puedas pintar sin porblemas.

Aprende a lacar tus muebles

Aplicar la base selladora

El primer paso a la hora de lacar el mueble consiste en aplicar la base selladora. Con dicha base la pintura se adherirá mejor a la superficie y el acabado final será mucho mejor en el propio mueble. Acto seguido debes volver a lijar la superficie para eliminar cualquier resto de polvo o suciedad que haya quedado después de aplicar la base selladora.

Aplicar la pintura de lacar

Con la ayuda de un rodillo empieza a aplicar en el mueble la pintura que hayas elegido para lacar. Debes de dar una primera capa y esperar a que se seque. Acto seguido lija la superficie para eliminar toda la suciedad. Aplica una segunda capa de pintura y dejar secar de nuevo. Para finalizar y tener el mueble perfectamente lacado, debes aplicar un poco de cera incolora con la ayuda de una brocha en toda la superficie. Coge un trapo suave y frota para sacar un poco de brillo al mueble en cuestión.

Con estos sencillos pasos podrás lacar el mueble que prefieras y conseguir que parezca como nuevo a pesar del lógico paso de los años. Como has podido ver se trata de una forma de ahorrar bastante dinero a la hora de restaurar cualquier tipo de mueble que tengas dañado o gastado por el paso del tiempo.