Arreglar un tubo de cobre
Si has descubierto un pequeño orificio en un tubo de cobre de tu hogar y necesitas repararlo cuanto antes, te animo a que antes de consultar con un profesional, intentes arreglarlo tú mismo, así te ahorrarás una interesante cantidad de dinero. Tal vez piensas que es una tarea demasiado compleja pero te equivocas, porque tan sólo necesitas poner en práctica los siguientes pasos que aparecen a continuación.

En primer lugar tienes que cerrar la llave de paso del agua y marcar con un rotulador el lugar exacto donde se encuentra la fuga. El siguiente paso será colocar una abrazadera tapaporos metálica con un diámetro y un acabado muy parecido al del tubo que intentamos reparar. A continuación, con una llave allen tendremos que soltar los tornillos de fijación de la abrazadera y retirar la goma interior de la pieza, para después colocarla en el tubo cubriendo por completo el poro abierto.

Encima de la goma tendrás que colocar las dos piezas metálicas exteriores de la abrazadera y unirlas colocando los tornillos de fijación, que deberán estar muy fuertemente apretados. Aunque si te resulta más cómodo siempre puedes optar por otra opción diferente que consiste en sellar el poro abierto con masilla pegamento extra-fuerte. Y para obtener mayor fijación, puedes retocar con suavidad toda la superficie con una hoja de lija especial para metales.

Recuerda que debes retirar el polvo producido al lijar y con ayuda de los dedos obtener una masilla lo más homogénea posible. Deja que se endurezca el tiempo que especifique el fabricante en el envase y abre la llave de paso del agua para comprobar si la reparación ha resultado un éxito. En caso de que no hayas obtenido los resultados deseados, siempre puedes probar estas dos posibles técnicas de reparación y como último recurso, sobre todo si el orificio es de grandes dimensiones, puedes consultar con un experto.