Baldas para habitaciones infantiles
Las baldas son un elemento muy práctico en cualquier hogar y bien escogidas pueden ser incluso unas propuestas muy decorativas y originales. Si no sabes por dónde empezar para diseñar tú mismo una divertida balda para la habitación de los pequeños de la casa, aquí va una sencilla tarea con la que pondrás a prueba tu imaginación y tus habilidades manuales.

Puedes comprar una balda de madera y dos soportes metálicos con motivos decorativos, o bien fabricarlos tú mismo con el diseño que más te guste, puedes inspirarte en las formas de la naturaleza o en el personaje infantil preferido de tus hijos.

Una vez que tengas la balda y los soportes, debes colocarla sobre la repisa con sus correspondientes soportes para asegurarte de que está perfectamente nivelada. A continuación tienes que marcar unos puntos en la pared para saber dónde tienes que perforar.

El siguiente paso es taladrar esas marcas e introducir los tacos de nailon con ayuda de un martillo y después fijar los soportes. Una vez hecho esto, coloca la balda de madera en su sitio adecuado, y sujeta el montaje por la parte inferior utilizando unos tirafondos.

Si escoges unas piezas metálicas decorativas y de un tamaño considerable, además de aportar un toque divertido y original a la habitación de tus hijos también te servirá para apoyar los libros, cuadernos o cualquier otro objeto que coloques sobre la estantería.

También es importante que escojas un color que combine con el resto de la habitación y guarde cierta armonía, así conseguirás decorar la habitación y darle un toque personalizado. Una manualidad muy fácil de realizar, rápida y económica, con la que incluso los menos expertos en tareas de bricolaje tendrán el éxito garantizado. Tan sólo necesitas paciencia, buenas dosis de imaginación y la ayuda de algún miembro más de la familia para aportar ideas.