Brocas para madera y piedra
Si no eres muy habilidoso en temas de bricolaje y todavía existen algunas cuestiones en particular en las que tus conocimientos no son demasiado amplios que digamos, no tienes de qué preocuparte, ya que como en otros artículos anteriores te ofrezco una serie de consejos prácticos que te resultarán de gran utilidad a la hora de reparar o de realizar cualquier tipo de tarea doméstica.

Uno de los artículos de bricolaje más frecuentes en la caja de herramientas de cualquier hogar es la broca, con la que conseguimos realizar orificios en distintas superficies. Las brocas pueden ser accionadas por taladradoras y atornilladoras de percusión, y martillos perforadores que están unidos a través del portabrocas. Sin embargo, en función del material que trabajemos, el tipo de broca empleada deberá ser diferente. Si la superficie es de piedra, las brocas se sujetarán en martillos perforadores o taladradores de percusión especiales para taladrar rocas, mampostería y hormigón. En este caso, las brocas deben ser muy robustas a causa de la gran potencia de percusión.

Otra de las superficies más habituales en tareas de bricolaje es la madera, aunque en este sentido la elección de nuestra broca dependerá de su finalidad de uso. Por lo tanto, podemos distinguir diferentes tipos de brocas. Una de ellas es en espiral, es decir la que se caracteriza por tener una punta fina en el centro del borde de corte y que suele estar fabricada en una aleación de cromo-vanadio.

Mientras que la broca salomónica se emplea para taladrar orificios más profundos. Reconocerás este tipo de broca gracias a la punta centradora que dispone de una rosca fina de entrada. La broca fresadora consigue realizar orificios de gran diámetro que suelen ser utilizados para colocar bisagras en determinados muebles. Y para terminar esta clasificación, tenemos las de aguja, es decir las de punta muy fina que perforan pequeños orificios en la madera, por ejemplo para introducir clavos.