Cambiar ladrillos rotos
La tarea que te explico en el artículo de hoy forma parte de esa larga lista de reparaciones que todos nosotros hemos tenido que realizar en algún momento u otro de nuestra vida. Cambiar un ladrillo roto es uno de los grandes clásicos en las reparaciones de nuestro hogar, y por eso te explicaré todos los pasos necesarios para realizar esta tarea sin grandes complicaciones.

Para empezar tienes que romper el ladrillo con un cortafrío y retirar los pedazos rotos con cuidado. Recuerda ponerte unos guantes de seguridad para evitar molestias innecesarias. Limpia en profundidad toda la superficie del viejo ladrillo con ayuda de un pincel o de una brocha, y continuación echa en un recipiente resistente, un poco de cemento y de cal humedecida en agua.

Mezcla muy bien ambos ingredientes hasta conseguir una pasta homogénea, que después tendrás que esparcir en el hueco de tu viejo ladrillo hasta cubrir por completo toda la superficie. Antes de que se seque esta mezcla, humedece tu nuevo ladrillo y colócalo en su lugar exacto.

Un truco para que te resulte más fácil realizar este paso es golpear el ladrillo con el mango de un martillo, pero con cuidado para que no se rompa la nueva pieza. Para terminar tendrás que esperar a que la mezcla se haya secada por completo, aunque antes suele ser aconsejable retirar el exceso de la mezcla.

Si has realizado esta tarea de reparación, seguro que te has sorprendido con los excelentes resultados, y lo rápido y fácil que ha sido. Una labor con la que no necesitas ser todo un experto en temas de bricolaje y que seguro que te anima a realizar otras reparaciones domésticas o a diseñar tus propias manualidades. Así que empieza a navegar por los artículos que a diario ofrecemos en nuestra publicación online y no tengas miedo de poner a prueba tus habilidades.