Cambiar manilla de puerta
Las manillas de las puertas son probablemente una de las partes de nuestro hogar que más se estropean. Aunque depende del tipo de puerta en cuestión, en general se utilizan mucho y con gran frecuencia, por eso en la tarea de hoy te explicaré cómo debes hacer para cambiar la manilla de tu puerta de una manera fácil y rápida que hasta te sorprenderá de lo sencillo que ha resultado.

Para empezar tienes que quitar los tirafondos que sujetan la manilla, para después retirar la manilla junto con los embellecedores. El siguiente paso será extraer el vástago cuadrado que une las dos partes de la manilla, para después colocar los nuevos embellecedores. En caso de que sean un poco más pequeños que los anteriores y no tengas que utilizar algunos orificios, tendrás que igualar toda la puerta con un trozo de masilla reparadora. Es tan fácil como amasar este material con los dedos hasta conseguir una mezcla homogénea, para después introducir el producto hasta cubrir por completo los agujeros.

Una vez que la masilla se haya endurecido, deberás pasar una lija de mano y de grano medio para que la superficie sea totalmente uniforme, y después puedas dar una capa de pintura. Una vez que haya transcurrido el tiempo que especifica el fabricante en el envase, podrás colocar la nueva manilla en su sitio correspondiente. Para ello debes colocar el vástago y fijarlo a la puerta, y terminar tu tarea de reparación cubriendo los tirafondos con unos embellecedores.

Como te he prometido se trata de una tarea muy sencilla de realizar, con la que no necesitas ser todo un experto en temas de bricolaje para conseguir hacer una reparación eficiente y duradera. Tan sólo comprar una nueva manilla en centros de bricolaje y seguir al pie de la letra todos estos consejos.