Colocar un espejo en la pared
Si eres supersticioso y estás pensando en colocar en la pared de tu hogar un espejo será mejor que te asegures de que está bien fijado, ya que seguro que no te hace ninguna gracia ver los trocitos rotos repartidos por toda la estancia. En cualquier caso, no hace falta ser un fanático de la mala suerte para que nos moleste romper superficies de estas características, ya que recoger las piezas rotas además de molesto también puede provocarnos heridas y cortes.

Así que para evitar esta situación te aconsejo que tomes buena nota de los siguientes consejos. Generalmente los espejos normales se colocan mediante fijaciones metálicas con tirafondos, así que para ello tendrás que hacer varios agujeros en la pared, aunque también puedes utilizar cinta adhesiva de doble cara, aunque si tu pared es rugosa tendrás que descartar esta opción.

Un consejo es utilizar silicona neutra que tiene una gran adherencia independientemente del tipo de superficie sobre la que trabajemos. El primer paso será marcar la altura a la que situarás el espejo y asegurarte de que está correctamente nivelado antes de colocar nada.

Aplica la silicona alrededor del espejo, por la parte trasera, asegurándote de que el producto está muy bien distribuido por toda la superficie, y después pégalo en el espacio que has determinado anteriormente. Si es necesario te aconsejo que recibas la ayuda de algún amigo o miembro de la familia, ya que en función de las dimensiones del espejo la tarea puede resultar más o menos fácil.

Para ejercer presión y asegurarnos de que el espejo está bien fijado, sujétalo con cinta adhesiva y déjalo así durante unos días o el tiempo necesario en función de la silicona que hayas utilizado. Cuando haya transcurrido el tiempo establecido podrás retirar las cintas adhesivas, como ves una tarea de bricolaje fácil y que requiere la utilización de pocos materiales.