Cómo arreglar una balda
En todos los hogares existen una serie de reparaciones básicas que en algún momento de nuestra vida hemos tenido que realizar, con mejores o peores resultados. Desde reparar el manillar de una puerta, hasta intentar desatascar un lavabo obstruido o bien la tarea de hoy, donde trataremos de arreglar una balda de estantería. Como viene siendo habitual en la mayoría de tareas domésticas, es una reparación mucho más fácil de realizar de lo que te imaginas, tan sólo necesitas un poco de paciencia y seguir los consejos que aparecen a continuación.

Para empezar tienes que retirar la balda de la pared, y para ello tendrás que retirar también los tornillos laterales de ensamblaje con ayuda de una llave de allen. Después con una herramienta rotatoria y lijadora de alta velocidad deberás repasar toda la zona de los tornillos viejos hasta asegurarte de que está totalmente limpia y sin relieves. El siguiente paso será reconstruir los huecos con masilla reparadora, colocando peso sobre ella para que se adhiera mejor a la superficie, por ejemplo un mártir de madera.

Con una cuchilla tendrás que retirar el exceso de masilla y esperar a que se endurezca, después podrás volver a pasar la lija de mano. Marca los orificios en los que realizaras los agujeros con ayuda del taladro y de la broca correspondiente que deberás ser especial para madera. El último paso será aplicar una capa de pintura en la zona donde has realizado la reparación.

Como te había prometido en una tarea mucho más fácil de realizar de lo que a simple vista puede parecer, únicamente ncesitarás disponer de los materiales necesarios y de un poco de buen humor. Y si en el primer intento no obtienes los resultados deseados, no desesperes porque todo es cuestión de práctica, y recuerda que siempre puedes adquirir una balda nueva lo más parecida a la anterior y en caso de que resulte necesario, pintarla.