Cómo limpiar un sofá de piel
Los sofás de piel son elegantes y muy bonitos, una excelente opción para tu salón y que encaja en prácticamente cualquier estilo decorativo. Al igual que un mueble puede tener arañazos o desgastarse con el tiempo, con estos sofás sucede lo mismo, por lo que resulta muy interesante saber cómo se deben limpiar y qué mantenimiento hacer para que estén siempre en perfectas condiciones.

Limpiar un sofá de piel es muy sencillo, tanto si la mancha es de algo en concreto como si no lo has limpiado muy a menudo y se ve sucio por el desgaste, o más bien, se ve falto del brillo que le caracteriza. Lo que es muy importante es que utilices siempre productos específicos y seguir todos los pasos, ya que de lo contrario podrías estropearlo.

Tu sofá de piel, siempre impecable

En primer lugar, cada vez que veas una mancha, procura limpiarla en cuanto puedas, no estés esperando a que desaparezca sola o a hacerlo cuando limpies toda la casa. Hoy en día hay muchos productos específicos para esto, como antimanchas que están indicados para cuando se cae comida o un líquido en el sofá y que hará que en pocos minutos la mancha ya no esté.

Remedios caseros

Si prefieres utilizar algún truquito natural en vez de un producto de los que se venden, también puedes. Para las manchas de tinta, por ejemplo de un bolígrafo, lo mejor es poner un poco de vaselina o aceite de ricino en un paño suave y aplicar en la mancha, dejando que actúe 2-3 minutos. Después, pasa lentamente el paño para limpiar y verás que la mancha desaparece.

Cómo limpiar un sofá de piel
Para manchas de rotulador o cualquier mancha que no sea reciente, la leche desmaquillante es excelente, de esa que utilizamos las mujeres para desmaquillarnos. Pon un poco sobre la mancha, deja que actúe un par de minutos y retira con un paño limpio hasta que desaparezca. Después, pasa otro paño para secar la piel y verás que queda genial.

Si no tiene ninguna mancha pero quieres que recupere su brillo original, los polvos de talco son excelentes para esto. Haz una mezlca, a partes iguales, de talco, cera de abeja y esencia de trementina. Pon la mezcla en un paño limpio y que sea válido para piel, aplica en el sofá y deja que actúe durante unas horas para que se seque bien. Pásale después un paño seco y verás que vuelve a tener brillo.