Cómo pintar una rejilla
En la tarea de hoy te explicaré los pasos que debemos seguir para pintar una rejilla y así protegerla de las inclemencias climáticas, ya que buena parte de estas piezas se encuentran situadas en el exterior. No es necesario ser todo un experto en bricolaje para lograr un buen resultado, como tampoco disponer de una gran variedad de herramientas y materiales. Tan sólo tienes que armate de confianza y poner en práctica los siguientes consejos que aparecen a continuación.

El primer paso será sacar las rejillas de su lugar, y si te resulta más fácil puedes hacer palanca con ayuda de un destornillador. A continuación deberás limpiar todas las piezas que componen la rejilla con ayuda de un cepillo y un trapo humedecido en alcohol. Este paso es muy importante, así que asegúrate de que la pieza está perfectamente limpia para después poder aplicar la pintura.

Cuando tengas que pintar la rejilla, te aconsejo utilizar un pincel para las zonas de difícil acceso. Asimismo, no olvides comprar un esmalte sintético brillante con el color que más te guste o que mejor combine con el resto de tu estancia. Mientras que para pintar el resto de la rejilla deberás utilizar un rodillo de espuma, y una vez que hayas terminado la tarea tendrás que asegurarte de que toda tu rejilla está completamente pintada.

En caso de que haya algún rincón sin pintura, recurre de nuevo al pincel para hacer sencillos y rápidos retoques. Un truco para conseguir un acabado profesional es aplicar dos manos de este esmalte de color. Una vez que haya transcurrido el tiempo que el fabricante especifica en el envase podrás volver a colocar la pieza en su lugar correcto. Como te había prometido se trata de una tarea muy sencilla y rápida, donde lo único que necesitas para devolver la vida a tu rejilla es un esmalte adecuado con el color que más te guste.