Consejos para decorar la habitación de tus hijos
Las habitaciones de los más pequeños de la casa siempre deben tener un toque especial y divertido. Un consejo importante es la utilización de colores llamativos que aportan más vida y además, tal y como afirman los expertos, estimulan la imaginación de los niños.

Uno de los mejores materiales para decorar estos espacios es la cerámica, además de la facilidad de su limpieza, dado que los niños son muy inquietos y se ensucian bastante, permite una gran variedad cromática para decorar la habitación.

Antes de colocar las baldosas hay que asegurarse de que la nivelación del suelo es la correcta para que no aparezcan imperfecciones o humedades. Una vez hecho esto, se extiende sobre la zona una lechada, cubriendo el área que se vaya a embaldosar.

Aunque no es necesario, se puede dejar un espacio entre las baldosas con una cruceta de goma o como truco casero también se pueden utilizar cerillas, hasta conseguir la anchura deseada. Hay que colocar la primera baldosa y las crucetas a su alrededor, y el resto de las baldosas utilizando un nível para comprobar que estén totalmente horizontales.

Las paredes se pueden decorar con unas láminas de material plástico llamado melamina y se colocan como si fuera un friso, sobre unos listones de plástico anclados en la pared. Es fácil de limpiar y de colocar gracias a su anchura que permite terminar este paso con bastante rapidez.

El plástico será de color blanco aunque admite variedades, ya que la decoración irá en función de los gustos de cada persona y de su imaginación. En este caso, el blanco aporta más luz a la habitación, aunque para conseguir iluminarla aún más también se pueden utilizar focos de grandes dimensiones en el falso techo.

Esta actividad será aún más divertida si se realiza en compañía de la familia, dejando a los más jóvenes que participen y aporten ideas para decorar la habitación, así el trabajo será mucho más fácil y los resultados mejores.