Consejos para hacer un laqueado
Seguro que en más de una ocasión al ponerte manos a la obra con alguna manualidad o tarea de reparación que has visto en las típicas publicaciones de bricolaje y del hogar, te has encontrado con algunas técnicas desconocidas, que o bien no están explicadas correctamente o no tienes ni la más remota idea de en qué consisten. Para resolver estas situaciones te explicaré una de las tareas más habituales cuando realizamos cualquier tipo de labor manual, estoy hablando del laqueado, un nombre muy frecuente en decoración y pintura.

Todo lo que necesitas saber acerca de esta técnica lo encontrarás en este artículo, así que no te pierdas detalle y verás que es mucho más sencillo de lo que en un primer momento pensabas. Esta tarea se utiliza para conseguir un acabado liso y muy brillante, aunque para ello debemos utilizar una pintura muy especial y concreta, de tipo laca. El único inconveniente de esta tarea es que nos llevará cierto tiempo, por lo demás es una muy sencilla y fácil.

En el caso que te estés trabajando con madera, ten en cuenta que primero tendrás que dar una mano de imprimación para proteger este material, y que encontrarás sin ningún problema en tiendas de bricolaje. En cuanto a la laca, puedes escoger la que más te guste, ya que en los comercios especializados en el hogar existen infinidad de opciones, pero deberás tener en cuenta el tipo de material en cuestión y la finalidad de tu labor, que en este caso es decorativa.

Cuando se haya secado la imprimación, tendrás que lijar la superficie, retirar el polvo y a continuación dar una primera mano de laca. Una vez que esté seca, tendrás que volver a lijar, retirar el polvo y la suciedad, y aplicar de nuevo la laca. Repite este paso al menos hasta cuatro veces actuando siempre de la misma manera. Y para terminar la tarea, tendremos que aplicar cuatro manos más de laca, pero en esta ocasión incolora, y como en los pasos anteriores, deberás lijar y limpiar, entre una aplicación y otra.