Consejos para pintar metal
Como en artículos anteriores, te invito a conocer algunas de las tareas más frecuentes en la mayoría de hogares, porque muchas veces una labor que aparentemente parecía sencilla, termina causándonos muchos más problemas de lo que creíamos en un principio. Por eso, para evitar molestias innecesarias te invito a que pongas en práctica los consejos e ideas que publicamos regularmente en nuestra publicación, y de esta forma puedas realizar sin problemas cualquier tipo de reparación, de restauración o manualidad por compleja que sea o escasas sean tus habilidades en bricolaje.

En el artículo de hoy te propongo pintar una superficie de metal, un material que suele necesitar una atención especial, puesto que se estropea con bastante facilidad. En la mayoría de los casos, el paso del tiempo, el uso diario y la humedad hacen necesario pintar toda la superficie para devolverle el brillo del primer día.

Lo primero que debemos hacer será limpiar correctamente nuestro mueble de metal con un detergente especial para este tipo de materiales y que puedes encontrar en comercios de bricolaje. Después debes aclarar correctamente la superficie con abundante, asegurándote de que no queda ningún resto del producto de limpieza, y por último déjalo secar completamente.

A continuación, tendrás que comprobar si hay alguna parte de tu mueble con abolladuras o partes deterioradas que necesiten una reparación urgente. Esto es tan fácil como colocar la cantidad de masilla adecuada en cada hueco. Una vez hecho esto, debes lijar toda la superficie, teniendo especial cuidado con las zonas reparadas con la masilla.

Para terminar aplica la primera mano de convertidor o de antióxido y lo déjalo secar. En total deberás aplicar dos o tres manos de este producto, y cuando esté totalmente seco podrás empezar a pintar la superficie de tu mueble, puerta u objeto de metal en cuestión.