Consejos para recuperar ollas quemadas
En nuestro artículo de hoy os explicamos todos los pasos que tenéis que realizar para recuperar esas viejas ollas que el paso del tiempo y el mal uso han terminado por estropear. Así que toma buena nota de los consejos que os ofrecemos a continuación y que te ayudan a dejar como nuevas todas tus ollas.

Lo primero de todo verter agua muy caliente en tu olla hasta que se enfríe, y después limpiarla con agua caliente y detergente común. De esta forma, podrás retirar los restos de suciedad más fácilmente. Aunque otro truco muy eficaz para la suciedad más reseca, consiste en hervir agua con sal a fuego lento en nuestra olla, pero siempre que sea de un material resistente para que no se estropee.

Mientras que para los casos más extremos, es mejor optar por mezclar agua con lejía y dejar que hierva unos pocos minutos. Una vez que la olla se haya enfriado por completo, podrás lavarla con cuidado pero sin raspar la superficie, o de lo contrario estropearás el material. Sin embargo, hay quienes recomiendan frotarlas con bicarbonato de socio y con agua tibia, o bien utilizar el mismo producto que utilizamos para limpiar el horno.

Emplea la técnica y los materiales que más cómodos te resulten, pero no te olvides de probar cualquiera de estos sencillos consejos que te ahorrarán tener que comprar una nueva olla. Unas ideas muy fáciles, rápidas y baratas que están al alcance de cualquiera de nuestros lectores, y con las que podrás lograr unos buenos resultados.

Aunque si prefieres, puedes acercarte a tu tienda de bricolaje de confianza y adquirir un producto de limpieza especial para este tipo de tareas. En cualquier caso, pon a prueba tus habilidades y trata de recuperar esa vieja olla que tanto te gusta, para volver a cocinar tus platos preferidos.