Decora tu hogar con fotografías
Las fotografías casi siempre suelen presentarse en marcos, cuadros o retratos, sin embargo las posibilidades que ofrecen son muy numerosas ya que se pueden estampar en infinidad de objetos tales como bandejas, cojines, llaveros e incluso en camisetas o toallas de playa. La imaginación no conoce límites. El truco es ser creativo y seguir las siguientes recomendaciones.

EN primer lugar, conviene que las fotografías sean de buena calidad para que al realizar la impresión no se pierda nitidez. Las fotografías digitales permiten una mayor manipulación y tratamiento con el fin de conseguir un diseño más original y divertido. Es posible incluso restaurar las fotos más antiguas y realizar correcciones de color.

Los soportes más empleados en la impresión de fotografías son las telas, los lienzos y el papel. Otras veces se recurre a imágenes plastificadas y a los murales. En cualquier caso, la principal ventaja de las fotografías es que pueden personalizarse en función de los gustos de cada uno. Una apuesta divertida son los techos translúcidos con luz fluorescente o de neón para destacar la fotografía.

Las herramientas de diseño como el Photoshop es una gran ayuda para hacer retoques fotográficos como corrección de color. Para los que no sean muy hábiles con este tipo de herramientas lo mejor consultar en tutoriales en Internet, donde hay numerosos vídeos explicativos.

Otra opción es recurrir a expertos que se encarguen de estos retoques y realicen incluso la personalización de las fotos al gusto de cada cliente. Algunas empresas ofrecen un amplio banco de imágenes entre las que el consumidor puede escoger la que más le guste y plasmarla a su elección e incluso en diversos soportes como madera, lienzo, mármoles, piedra o telas. No hay duda de que las últimas tendencias en decoración del hogar están marcadas por las fotografías familiares, una expresión no sólo artística sino también íntima y personal.