Diseña tus propias figuras con pasta de sal
Si te gusta la cocina y poner a prueba tu imaginación, lo tuyo es sin duda la cocina creativa. Una divertida y entretenida forma de pasar una tarde de invierno disfrutando junto a los tuyos y enseñando a los más pequeños de la casa la importancia de llevar una alimentación sana y equilibrada.

Con pasta de sal puedes fabricar unas originales y sabrosas figuras, tan sólo necesitas algunos ingredientes y una buena dosis de creatividad. En primer lugar tienes que conseguir dos vasos de harina, uno de sal, otro de agua y una cucharada de aceite o glicerina. Mezcla todos estos ingredientes en un cuenco, y cuando consigas que la pasta se desprenda fácilmente de las paredes del cuenco y no se pegue en las manos podrás moldear las figuras que quieras con ella.

Mientras realizas el trabajo tienes que mantener la pasta en una caja hermética de plástico para que no se seque. Moldear la pasta es mucho más fácil de lo que parece y con ayuda de pequeñas figuras como tazones, sombreros, pulseras, collares o cualquier cosa que se te ocurra puedes crear diseños de lo más ingeniosos. Aunque el éxito de estas figuras está determinado por su cocción, hay que dejar secar las figuras en el horno, a unos 120 o 150 grados al menos durante unos 30 minutos.

Una vez que las figuras están secas hay que pintarlas, puedes escoger los tonos que tú quieras en función de la figura que escojas. Un buen consejo es utilizar acuarelas, si prefieres tonos más suaves, mientras que las pinturas acrílicas con agua son la mejor opción para conseguir colores vivos y fuertes.

Por último, tienes que barnizar las piezas para protegerlas del color del polvo y de la humedad y que así no se estropeen. El tipo de barniz que vas a necesitar será el mismo que se utiliza para tratar la madera, recuerda que con tres capas será más que suficiente para logar el mejor resultado posible.