Eliminar la pintura vieja
La manualidad que te invito a poner en práctica en el artículo de hoy tiene una gran utilidad en buena parte de las tareas de reparación y de restauración de muchos muebles, artículos y espacios de nuestro hogar. Retirar la pintura vieja suele ser una de las labores más comunes cuando queremos dar un nuevo uso a esos viejos muebles que creíamos perdidos, pero que a partir de ahora volverán a decorar cualquier rincón de tu casa.

Sin embargo, antes de nada hay que aclarar que la dificultad de esta labor será proporcional a la capa de pintura que tenga nuestro mueble en cuestión. Lo que en otras palabras quiere decir que si la capa de pintura es gruesa, la tarea resultará más compleja. En la mayoría de los casos la mejor opción suele ser la pistola eléctrica de aire caliente, aunque debes tener cuidado a la hora de utilizarla debido a su elevada pintura, así que protégete con todas las medidas de seguridad necesarias.

La forma correcta de utilizar esta herramienta es colocar la fuente de calor a unos cinco centímetros de la madera e ir aplicando la pistola con paciencia, hasta que notes cómo se levanta poco a poco la pintura y entonces te resultará más fácil retirarla con una espátula. Si no quieres tantas complicaciones y prefieres algo más fácil, otra opción es recurrir a productos destinados a este tipo de labores, que están a la venta en comercios especializados de bricolaje y ferreterías.

Su utilización es tan sencilla como aplicar el producto y dejarlo actuar el tiempo que especifique el fabricante en el envase, asegurándote de que sigues al pie de la letra las indicaciones, para después retirar la pintura vieja con ayuda de una espátula, lima o esponja de metal. Puedes escoger lo que más cómodo te resulte, si dispones de una pistola eléctrica puedes utilizarla con sumo cuidado, o bien visitar tu tienda de bricolaje de confianza y optar por productos específicos, aunque generalmente los resultados suelen ser mejores con la herramienta de aire caliente.