Eliminar óxido del metal
Si te has encontrado con óxido en metales y no has sabido cómo debías repararlo, en el artículo de hoy encontrarás todo lo que necesitas para poner fin a esta situación y conseguir que la superficie adquiera el aspecto impecable del primer día.

Un truco muy interesante y económico consiste en sumergir la parte oxidada en un bebida con gaseosa y después limpiar la zona con una bayeta humedecida en detergente común, que deberás aclarar con abundante agua. Otra alternativa un poco más cara es recurrir a un producto desoxidante específico para este tipo de tareas y superficies que encontrarás sin problemas en cualquier comercio de bricolaje de confianza.

No olvides que si optas por este truco, tendrás que seguir al pie de la letra las instrucciones y consejos que especifica el fabricante en el envase, con el fin de lograr los mejores resultados. Generalmente los pasos suelen ser limpiar en profundidad la zona con agua y jabón, y a continuación extender el producto desoxidante con ayuda de una bayeta.

Para terminar con esta tarea y devolver el brillo del primer día a nuestro metal podemos recurrir a un truco que ha demostrado ser muy eficaz, a la vez que fácil, rápido y económico. Para ello deberás aplicar un abrillantador común, siguiendo los pasos que aparecen en el envase.

No olvides que cuanto te pongas manos a la obra con esta tarea deberás evitar que las bisagras se llenen de óxido, y para lograrlo nada mejor que extender una buena capa de vaselina. De esta forma protegerás esta parte de tu mueble y evitarás además ese molesto ruido. Como te había prometido se trata de una manualidad muy sencilla, rápida y barata de realizar, con la que no necesitas ser todo un experto en bricolaje.