Grapadoras eléctricas y manuales
Seguro que en algunas tareas de bricolaje como reparaciones o labores de restauración, muy frecuentes en cualquier hogar, has tenido que utilizar en alguna ocasión una grapadora manual o eléctrica. En general se trata de un instrumento muy fácil de manejar, pero siempre es interesante conocer algunos consejos que nos faciliten nuestra tarea.

Este instrumento de bricolaje tiene una aplicación muy práctica en infinidad de labores domésticas. En el caso de las pequeñas grapadoras manuales son muy manejables por ejemplo en el tapizado de muebles. Su funcionamiento es de los más sencillo, tan sólo tienes que presionar el brazo de la herramienta con mucha firmeza y fijar la grapa.

Mientras que en el caso de los eléctricas, las funcionalidades son más numerosas, pero su manejo también es algo más complejo. Generalmente, estos instrumentos cuentan con un dispositivo electromagnético que tiene una función de martilleo, y que a la vez hace posible regular la fuerza del golpe.

Además de la herramienta, también es importante utilizar la grapa correcta para cada tarea, ya que en función del tipo de material que tengamos que trabajar, la grapa deberá tener unas características específicas. Así que antes de nada, asegúrate en tu tienda de bricolaje habitual que las grapas escogidas son las más recomendables para la superficie en cuestión, tanto si es yeso, como si es plástico, madera o un muro de ladrillo corriente.

En el mercado existen grapadoras de batería que nos permiten trabajar cómodamente y sin necesidad de cables en cualquier espacio del hogar o de nuestro puesto de trabajo. Además son ideales para distintos materiales desde telas, hasta láminas, cuero e incluso materiales aislantes. Como ves se trata de una pequeña guía de uso muy sencilla, tal vez conozcas el manejo correcto de cada tipo de grapadora, pero en cualquier caso, no está de más de asegurarse de que realizamos las tareas de la manera más correcta y con los materiales más adecuados, así evitaremos disgustos.