Humidificador y sus beneficios
Un humidificador es un aparato que aumenta el porcentaje de humedad de cualquier habitación de nuestro hogar, muy indicado especialmente en las épocas más calurosas del año, y para evitar enfermedades respiratorias. En tiendas especializadas del hogar encontrarás una amplia selección de productos de estas características en multitud de formas y diseños que además de decorar cualquier rincón de tu hogar, tiene innumerables beneficios.

Si estás pensando en adquirir un humidificador, te aconsejo que optes por uno con sistema de vibraciones ultrasónicas como el de Philips Avent, que divide el agua del depósito en partículas, y que es además uno de los más utilizados en muchos hogares.

Poner en funcionamiento un aparato de estas características es muy fácil, lo primero que tienes que hacer es quitar el tapón y llenar el depósito con agua fría del grifo. Después coloca el humidificador sobre una superficie plana y enchúfalo a una toma de corriente.

Para encenderlo sigue las instrucciones del fabricante, ya que cada aparato tiene unas características específicas. Cuando se ponga en marcha el aparato, el indicador de alimentación se encenderá. En la mayoría de humidificador, podemos dirigir el vapor hacia la zona que más nos interese, simplemente girando la boquilla nebulizadora. Y cuando el depósito de agua esté vacío, el transductor se apagará sólo.

Como ves, los humidificador son muy fáciles de manejar, basta con seguir estas indicaciones, que suelen ser parecidas en la mayoría de aparatos. Además, están muy indicados para aquellas personas que padecen problemas respiratorios y nasales, como asma, y también para prevenir resfriados.

Este tipo de aparatos, como el de Philips Avent, son naturales y seguros, y en los hogares con bebés son imprescindibles para mantener los niveles de humedad y la temperatura perfecta para los más pequeños de la casa. Lo ideal es que la temperatura se encuentre entre 16 y 20° C, y la humedad se sitúe en torno al 40 y el 60%.