Instrucciones para cambiar una baldosa
Es muy frecuente encontrar en cualquier hogar una baldosa que se mueve de manera sospechosa, hasta que finalmente termina por desprenderse de su lugar. El espacio que deja esta baldosa estropea toda nuestra hermosa decoración y provoca una sensación de abandono increíble.

Si alguno de los espacios de tu hogar tiene una baldosa suelta, te invito a que descubras una manera muy fácil y eficaz de repararla. Una recomendación es que cuando embaldoses cualquier rincón de tu hogar, los materiales que te sobren no los tires, sino que los guardes por si en el futuro los vuelves a necesitar, como en este caso por ejemplo.

Una vez aclarado este pequeño asunto, puedes empezar con tu sencilla reparación doméstica. En primer lugar, debes extraer la baldosa con sumo cuidado, en el caso de que no esté totalmente suelta. Si es necesario rómpela desde el centro y hacia los bordes con ayuda de un cincel y un martillo. A continuación tienes que retirar los restos, si dispones de rascadora eléctrica te resultara mucho más fácil.

Acuérdate de limpiar la superficie y aplica cola de azulejos con una espátula dentada pequeña. Coloca la baldosa en su lugar y presiona con fuerza hasta que tenga el mismo nivel que el resto. Comprueba en las instrucciones de la cola que has utilizado el tiempo necesario para que el producto haga efecto.

Por último, no te olvides de eliminar todos los restos con ayuda de un paño húmedo y como detalle final para que la reparación sea lo más profesional posible, no te olvides de ensuciar las juntas que rodean a la nueva baldosa para que no destaque tanto del resto.

Como te había prometido se trata de una manualidad muy fácil de realizar y rápida, puesto que tan sólo tendrás que esperar el tiempo necesario para que la cola haga efecto, en cuanto los materiales que vas a necesitar son pocos, pudiendo recurrir a herramientas que tengas por casa.