Instrucciones para reparar daños en la pintura
¿Cuántos de nosotros tenemos en nuestro hogar un mueble viejo, desgastado y con la pintura rota? El paso del tiempo, el uso diario y las humedades terminan por pasar factura en nuestro mobiliario. Por eso te ofrezco una serie de prácticos consejos para que puedas recuperar tu mueble y que parezca recién salido de la tienda.

Una de las tareas más frecuentes en muchos hogares es reparar los muebles o superficies en los que la pintura empieza a agrietarse. En estos casos tendrás que retirar la pintura suelta con ayuda de una espátula que encontrarás fácilmente en cualquier comercio de bricolaje, pero es muy importante que realices esta tarea con sumo cuidado para que no estropees el resto de la pintura, que se encuentra en buenas condiciones.

Cuando hayas terminado de retirar toda la pintura en malas condiciones, repasa la que se encuentra en buen estado con una lija fina para eliminar posibles rugosidades de la superficie. El siguiente paso será aplicar una capa de pintura en la parte interior de la superficie dañada y una vez seca, ir aplicando tantas capas como resulten necesarias hasta conseguir igualar la superficie recién pintada y la vieja.

Un truco para retirar los pelos que se quedan adheridos, algo muy frecuente cuando estamos pintado cualquier tipo de superficie, y que seguro que te ha pasado en más de una ocasión, es lijar la zona en cuestión. Cuando retires los pelos, comprobarás que quedan pequeños surcos en determinadas partes de la superficie, para solucionar esto tienes que dar una nueva capa de pintura, y listo.

Mientras que se ha formado alguna pequeña burbuja, otra molestia muy habitual cuando realizamos este tipo de tareas, te aconsejo que la elimines con una espátula, después lija la zona y aplica un sellador antihumedad. Una vez totalmente seco, aplica una nueva capa de pintura.