La protección auditiva correcta
Cuando trabajamos con herramientas o en ambientes muy ruidosos podemos correr el riesgo de dañar nuestros oídos, por lo tanto conviene estar bien equipados y tomar todas las medidas de seguridad que sean necesarias.

En este sentido, la protección auditiva es fundamental, por eso conviene que conozcas todos los protectores auditivos que existen en el mercado actual, con los que conseguiremos evitar sorpresas desagradables. Para un uso esporádico y para ruidos no demasiado altos, los tapones auditivos son la mejor opción.

Puedes escoger los desechables de un solo uso o reutilizables que pueden durar bastante tiempo, si realizas un mantenimiento correcto. Los desechables están fabricados con espuma expandible, lo que permite una total adaptación a nuestra oreja. La forma de colocarlo es presionar con las manos limpias hasta que quede un cilindro fino y después introducirlo en el canal auditivo.

No olvides que estos tapones deben estar totalmente dentro del oído, de lo contrario no se obtendrán los resultados deseados. Si este tipo de tapones te resultan incómodos o difíciles de colocar, puedes apostar por los reutilizables que no necesitan comprimirse.

Para los ruidos más potentes y fuertes es más conveniente utilizar orejeras, es decir dos casquetes conectados por una especie de diadema que se ajustan perfectamente a esta parte de tu cuerpo. Su colocación es tan sencilla como regular la altura de los casquetes presionando la diadema hacia abajo hasta que encuentres la posición más cómoda.

Así que cada vez que vayas a utilizar alguna máquina o herramienta que emita un ruido muy potente es muy importante que te protejas con cualquiera de estos productos, escoge el que más se adapte a tus necesidades. No importante que la exposición a esta contaminación acústica sea esporádica, recuerda que siempre hay que prepararse adecuadamente en este tipo de labores de bricolaje.