Limpiar y mantener el tapizado
Una de las técnicas que más me gustan para decorar los muebles es el tapizado. Aunque depende del tipo de decoración en cuestión y de los colores que escojamos, en la mayoría de los casos aporta un toque vintage y refinado a nuestro hogar. Sin embargo, tiene un pequeño inconveniente importante, ya que requiere un mantenimiento y un cuidado especial si queremos que luzca siempre perfecto.

Para empezar debes retirar el polvo acumulado en tus muebles tapizados todos los días, y para esto te recomiendo cepillar y sacudir la tela. Otra eficaz manera de retirar el polvo es pasar el aspirador, sobre todo si se trata de un mueble que se utiliza mucho a diario y está expuesto a mayor suciedad. Si descubres en tu tapizado una mancha y es reciente debes limpiarla cuanto antes, recurriendo a productos de limpieza especiales para este tipo de materiales.

Recuerda que debes frotar la superficie de tu mueble suavemente con un trapo, y siempre desde los bordes hacia el centro del tapizado, evitando así que la macha adquiera una dimensión mucho mayor. En aquellos casos en los que la mancha es antigua y está reseca, tal vez sea más conveniente consultar a un experto, porque este tipo de suciedades son más difíciles de retirar.

Aunque si la mancha es líquida, por ejemplo de café o de chocolate, tendrás que preparar una mezcla especial y para ello deberás mezclar cuatro partes de agua, por una de agua oxigenada y una gota de amoníaco. Cuando hayas conseguido una mezcla homogénea podrás aplicarla sobre la zona afectada frotando suavemente con un trapo.

En cualquier caso, te recomiendo que una vez al año realices una limpieza bastante exhaustiva, y para ello lo mejor es visitar las tiendas de bricolaje y del hogar para comprar una espuma especial para tapicería. Y no te olvides de que antes de aplicar el producto por toda la superficie, tienes que comprobar que los colores no se mezclan, algo bastante frecuente en algunos muebles.