Consejos sobre seguridad en los aparatos eléctricos
Cada aparato eléctrico debe ser utilizado siguiendo sus instrucciones al pie de la letra, puesto que un uso incorrecto puede provocar sobrecargas e incluso poner en peligro la seguridad de las personas. Por ello hay que tener en cuenta la clasificación de los aparatos que se dividen en tres grupos diferentes.

En primer lugar está la Clase 0 que corresponde a los aparatos más peligrosos, ya que sus partes metálicas, las que se conectan a un conductor, no tienen dispositivos de protección. Los identificaras porque llevan el distintivo de Clase 0, aunque tenderán a desaparecer del mercado.

La siguiente es la clase I donde las partes metálicas están conectadas a un borne de tierra que a su vez se conecta al circuito. Este aislamiento es apto para grandes electrodomésticos, y se reconocen porque tienen un símbolo en forma de pirámide invertida, con una barra vertical en medio.

Los más fiables son los que corresponden a la clase II, tienen doble aislamiento o aislamiento reforzado lo que garantiza una protección más segura y duradera. Las partes metálicas están separadas del resto por piezas aislantes y se identifican con un símbolo formado por dos cuadros, uno más pequeño dentro de otro más grande. Lo normal es encontrarlos en lugares que pueden entrar en contacto con agua, como pueden ser un secador de pelo o una maquinilla de afeitar.

Por último está la clase III que hace referencia a los aparatos inferiores a 50 voltios. Es un aislamiento muy frecuente en los juguetes para proteger a los más pequeños de la casa. Este tipo de aparato siempre llevan el valor de la tensión nominal dentro de un rombo para advertir a los padres.

Es conveniente tener en cuenta esta clasificación antes de adquirir y manipular cualquier aparato eléctrico, además de conocer perfectamente su funcionamiento y limpieza para evitar disgustos.