Mantenimiento de la calefacción
En inverno no hay nada mejor que disfrutar de un agradable y acogedor ambiente familiar frente a la chimenea, si la tienes, o al abrigo de una suave manta, mientras somos testigos del frío y de la lluvia del exterior.

Sin embargo, para disfrutar de este placentero y acogedor mundo de sensaciones tan hogareñas es importante que nuestra calefacción se encuentre regulada a la temperatura adecuada, entre los 18 y 22 grados. No sólo para cuidar nuestra salud y evitar posibles resfriados, sino también porque ahorramos energía.

El mantenimiento de estas instalaciones también es muy importante. En este sentido recuerda que las revisiones deben realizarse de manera periódica y por técnicos especializados y autorizados. Además de medir el consumo de combustible y de agua, supervisarán la temperatura de los gases de combustión y limpiarán la caldera y el circuito de humos.

Aunque estas labores escapan de tus conocimientos hay algunas tareas sencillas que puedes hacer tú mismo para asegurarte de que tu caldera funciona correctamente. En primer lugar debes vigilar la regulación y el control de la caldera y de los quemaderos, además de comprobar la total independencia de los sistemas de calefacción y de agua sanitaria.

La caldera es la responsable de transformar la energía de la combustión de materia en agua caliente. Por lo tanto es otro elemento más que deberemos vigilar de manera frecuente si queremos disfrutar de una temperatura perfecta.

Asegúrate de que está totalmente libre de objetos o suciedad externa que pueda reducir o anular su rendimiento. La zona de ventilación debe estar totalmente limpia, puesto que el hollín puede atascarla.

Como ves son sencillas pautas que puedes realizar tú mismo para que cuando el técnico realice la revisión periódica se encuentre todo en perfecto estado, así además de quebraderos de cabeza también te ahorrarás algún dinero.