Originales botelleros
La manualidad que te invito a poner en práctica hoy es un botellero, aunque te parezca una tarea difícil o laboriosa, cuando te pongas manos a la obra te darás cuenta de que es mucho más fácil de lo que parce. Una manualidad muy práctica y económica, además de decorativa, y ahora que se acerca la Navidad es mucho más útil todavía. La manera perfecta de colocar y ordenar tus botellas mientras aportas un toque elegante y exclusivo a tu hogar.

Lo primero que debes hacer es colocar un retal de madera sobre una superficie de madera plana y en función del largo de esa determinada botella deberás marcar la línea de corte. A continuación con una sierra de calar y una hoja apropiada debes cortar la tabla.

Acuérdate de retirar con cuidado las aristas y preparar la superficie de madera pasando la lijadora provista de una hoja de lija de grano fino. Limpia el polvo provocado por la lijadora y aplica una imprimación selladora con la que fijarás el agarre de la pintura.

Cuando haya transcurrido el tiempo preciso de secado indicado por el fabricante en las instrucciones, aplica una capa de esmalte acrílico al agua del color que quieras. Cuando esté totalmente seco tendrás que cubrir con tela el ancho del tablero.

Recuerda que el tejido debe ser bastante grueso, tanto como para aguantar el peso de las botellas. Fija uno de los extremos de la tela a la base de madera con un perfil metálico y cuando hayas cortado el sobrante, marca en el tablero la posición de las sujeciones.

Mete dentro de la tela tu botella para calcular cuánto espacio necesitas y a continuación señala el lugar de los perfiles en la tela. Ahora ya puedes realizar los alojamientos, para ello tienes que atornillar las piezas metálicas en las marcas establecidas.

Coloca las escarpias en la parte posterior del botellero y cuélgalo en la pared. A partir de ahora tan sólo tendrás que colocar tus botellas de vino en el hueco interior de la tela, así las tendrás a mano y con una presentación muy original y decorativa.