Pasos para lacar una puerta
¿Quieres aprender a lacar una puerta tú mismo para recuperar su aspecto del primer día? En Bricomanias te explicamos algunos puntos importantes para restaurar tu puerta y camuflar todos esos golpes, roces e imperfectos que aparecen con el paso del tiempo y con el uso frecuente.

Lacar una puerta suele ser la mejor solución para recuperar nuestra decoración y lograr un acabado más uniforme y duradero. Toma nota de algunas cuestiones básicas que debes conocer antes de lacar tu puerta.

Tu seguridad

Como es habitual en temas de bricolaje y manualidades, la seguridad es muy importante. Por eso te recomendamos ventilar bien tu estancia y protegerte con alguna mascarilla para evitar respirar el aroma de estos productos.

El siguiente paso será retirar la puerta de su lugar y colocarla en alguna zona de trabajo para realizar más cómodamente esta tarea de lacado. A continuación, tendrás que restaurar la superficie.

Cubrir los daños

Para ello vas a tener que rellenar los golpes e imperfectos con masilla reparadora que deberás extender con una espátula, para distribuir correctamente el producto. No olvides seguir las recomendaciones que indica el fabricante en el envase.

Pasos para lacar una puerta

Lijar y limpiar

A continuación tendrás que lijar la superficie de madera con una lija manual de grano fino. De esta forma conseguirás una superficie mucho más lisa. Aunque también puedes utilizar una lijadora eléctrica con lija de grano fino, si dispones de este aparato o puedes conseguirlo.

Antes de aplicar la laca, acuérdate de limpiar muy bien la madera del polvo y la suciedad. Entonces tendrás que aplicar una laca preferiblemente acrílica, ya que se limpia más fácilmente y desprende menos olores.

Cómo aplicar la laca

Puedes aplicar este producto con ayuda de un rodillo o con una brocha plana, pero siempre en el sentido de la veta de la madera. Y no olvides seguir las recomendaciones del fabricante para extender este producto correctamente.

¿Nos hemos olvidado de algo importante?