Cómo pintar las paredes con una esponja
Es normal que con el paso del tiempo tengas ganas de darle un nuevo aire a tu casa y pintar de nuevo algunas de las paredes de la misma. En el caso de que no quieras complicarte mucho la vida y gastarte demasiado dinero, puedes optar por repintar algunas zonas de la casa con una simple esponja. Son muchas las personas que optan por dicha técnica ya que resulta menos complicado que el pintar de manera tradicional.

Se trata de una técnica de pintar muy sencilla que te detallo a continuación para que puedas hacerlo sin problemas cuando tú quieras.

Consejos a la hora de pintar a la esponja

Este tipo de técnica de pintura admite cualquier tipo de de color y de pintura por lo que no tendrás problemas a la hora de pintar cualquier zona de la casa que quieras. A la hora de elegir un tipo de esponja u otra, debes hacerlo con una que ayude a conseguir el tipo de textura deseada en las paredes que vayas a repintar. Es importante que uses una de buena calidad para que el resultado final sea el deseado. Puedes encontrarla en cualquier tienda especializada a la que acudas.

Cómo pintar las paredes con una esponja

Pasos para pintar con una esponja

Lo primero que tienes que hacer es aplicar una capa de pintura a la pared de la casa que quieras con la ayuda de un rodillo. Acto seguido deja secar la pintura y coge la esponja. Antes de empezar debes recordar que la esponja que vayas a usar debe de estar hecha de fibras naturales. Coge la esponja y mete la misma en la cubeta con la pintura elegida. A continuación acerca la esponja a la pared y aplica la pintura dando pequeños golpes en la misma. Debes cubrir toda la superficie de la pared de forma irregular.

Una vez hayas terminado, coge un trapo de algodón y pasa el mismo por toda la pared. De esta manera conseguirás darle un mejor acabado a toda la pintura y ese toque irregular tan interesante. Deja secar durante unas horas y ya tienes totalmente lista la pared. Como puedes observar se trata de una técnica de pintura muy fácil de hacer y con un resultado final inmejorable y bastante aceptable. Recuerda que la clave para conseguir que la pared quede perfectamente consiste en usar una esponja de buena calidad que te ayude a conseguir un excelente acabado en la pared.