Pintar una pared paso a paso
Puedes que estés pensando en darle un nuevo estilo a alguna de las estancias de tu casa, sobretodo ahora que se aproxima el verano. La forma más normal y popular para redecorar una determinada habitación consiste en pintarla y darle un nuevo toque a la misma.

Acto seguido te explicaré paso a paso cómo debes pintar una pared, para que no tengas ningún tipo de problema a la hora de decorar la estancia en cuestión.

Preparar el espacio a pintar

Lo primero que tienes que hacer antes de empezar a pintar es comprobar que la pared está totalmente limpia y sin desperfectos que te puedan dificultar a la hora de pintar. En el caso de que la pared tenga grietas, tendrás que rellenar tales huecos con un poco de masilla.

Proteger ciertos elementos de la habitación

Es importante que saques de la habitación todo lo que haya en el interior para evitar que se manche. En el caso de los marcos de las ventanas y las puertas, hay que enmascararlas con cinta para evitar que la pintura dañe dichos elementos. Una vez hayas dado la última mano de pintura y todavía esté húmeda es el momento ideal para quitar la cinta de enmascarar de las ventanas y de las puertas.

Pintar una pared paso a paso

Preparar la pintura que se va a usar

En el caso de que la pintura esté empezada, debes retirar la película que se ha formado en el exterior de la misma. Si es nueva, coge la brocha y remueve la pintura con movimientos en círculos hasta conseguir una mezcla homogénea con la que poder pintar correctamente dicha pared.

Pintar la pared

En primer lugar debes empezar por pintar el techo y después por las paredes. Usa una brocha para pintar las esquinas del techo y con la ayuda de un rodillo ve pintando toda la superficie. Una vez hayas terminado con el techo, empieza a pintar las paredes de arriba a abajo como si fueran franjas verticales. Es muy importante antes de empezar a pintar, escurrir el exceso de pintura en una bandeja de pintor y de esta forma usar la pintura justa y necesaria.

Como recomendación final debes recordar que es importante elegir días fríos para pintar y no hacerlo días en los que esté lloviendo o haga demasiado calor. Para un mejor acabado, es esencial que esperes a que la pintura esté totalmente seca antes de dar una segunda o tercera mano de pintura.