Pintar un viejo abanico
Hoy queremos sacar el lado más creativo de tu personalidad con una manualidad muy divertida y económica, que está al alcance de cualquier persona.

Así que prepárate para pasar un rato entretenido y toma nota de cómo personalizar un viejo abanico para darle una nueva vida.

Prepara la superficie

Lo primero que tienes que hacer antes de pintar tu abanico será proteger la zona de trabajo para ensuciar lo menos posible, y también preparar todos los artículos de decoración que puedas necesitar.

¿Ya lo tienes todo? Pues abre bien tu abanico y sujétalo con alfileres en un soporte sobre el que puedas trabajar cómodamente, pero asegurándote de que la tela está tensa y puedes pintar bien toda la superficie.

Pintar un viejo abanico

Decora con pintura especial para tela

¿Tienes claro el diseño y los colores que quieres utilizar? En ese caso puedes empezar a decorar. Una buena idea puede ser pintar toda la superficie del abanico con una pintura especial para tela, a modo de base sobre la que después podrás trabajar.

Sigue las recomendaciones que indica el fabricante de la pintura en el envase y respeta los tiempos de secado antes de continuar con la decoración. Dibuja sobre el abanico los diseños y las formas que quieres con témperas y un pincel fino, que te ayude a dibujar el contorno. Después podrás rellenar el interior con otro pincel más grueso.

¿Alguna sugerencia?

Tal y como te habíamos prometido, se trata de una manualidad muy sencilla y que está al alcance de cualquier persona. Si tienes dudas o no te consideras muy habilidoso con estos temas, te recomiendo que utilices plantillas que te ayuden con el diseño.

¿Se te ocurre alguna otra idea para nuestra manualidad?