Pintura vinílica
Muchas veces utilizamos productos, herramientas y materiales de bricolaje, que en realidad no sabemos cómo son, ni tampoco cuáles son sus principales características y ventajas.

Sin embargo, es importante saber muy bien con qué artículos estamos trabajando para aprovecharlos al máximo. Esto es muy frecuente, por ejemplo, con la pintura. Existen diferentes tipos de pinturas, como por ejemplo la vinílica. ¿Estás pensando en utilizar esta pintura? A continuación te explicamos por qué es una buena opción.

De secado rápido y menos tóxica

La pintura vinílica tiene una base de agua de secado rápido, así que es soluble en agua. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de pintura modifica ligeramente su tono cuando está seca.

Al tratarse de una pintura con base de agua, se aplica muy fácilmente con cualquier brocha o rodillo común. Otra de sus ventajas es que las pinturas vinílicas están elaboradas con ingredientes que no son demasiado tóxicos, por lo que su aroma es bastante suave y además no son inflamables.

Pintura vinílica

Gran variedad de marcas

A todo esto también hay que añadir que las pinturas vinílicas son muy recomendables para muros, techos y perfectas para labores decorativas. En cualquier comercio especializado en bricolaje encontrarás una amplia variedad de pinturas vinílicas especiales, que están disponibles en una gran variedad de marcas y en todo tipo de colores.

Al igual que el resto de pinturas, las vinílicas se deben aplicar siguiendo siempre la misma dirección y empezando nuestro trabajo por arriba, para evitar que se ensucie la parte inferior. Por supuesto, no olvides proteger y ventilar tu zona de trabajo, seguir las recomendaciones del fabricante y respetar los tiempos de secado.

Y aunque la pintura vinílica es un poco más cara que otras, no olvides que se puede utilizar tanto en ambientes de exterior como de interior.