Protector para las patas de los muebles
Seguro que en más de una ocasión has tenido que desplazar un mueble de tu hogar y con las patas has estropeado el suelo. Una situación muy frecuente y fácil de evitar. Si quieres saber cómo, coge lápiz y papel y pon en práctica los siguientes consejos que te ofrezco a continuación.

Si no te consideras un experto en temas de bricolaje, no tienes de qué preocuparte ya que se trata de una tarea muy fácil de realizar, unicamente debes seguir las instrucciones del fabricante y disponer de los materiales adecuados para conseguir los mejores resultados posibles. Lo primero que tienes que hacer es adquirir un protector que encontrarás en centros de bricolaje y tiendas especializadas. En el mercado existen infinidad de protectores de todos los tipos y para todos los muebles, en diferentes tamaños y acabados.

Acuérdate de que a las patas del mueble en cuestión tendremos que añadir unos fieltros antideslizantes, pero antes no te olvides de pasar por la superficie una lija de mano de grano medio, y limpiarla de los posibles restos de madera o suciedad. Si el tamaño de los fieltros no coincide con el tamaño de las patas, tendrás que marcar el contorno adecuado y después cortarlo con unas tijeras.

Por supuesto tendrás que retirar los tacos viejos para poder colocar los nuevos, para ello puedes ayudarte de unas tenazas. Una vez que hayas conseguido quitar los antiguos, coloca los nuevos con sus correspondientes tirafondos, y para ello recurre a un atornillador con la punta adecuada que encaje en este hueco. Aunque algunos protectores son mucho más fáciles de colocar, basta con golpear con ayuda de un martillo hasta encajar el taco de goma completamente en la pata de la silla.

Recuerda que en los comercios existen un gran número de protectores de distintos materiales, tamaños y formas, así que escoge el que más se ajusta a lo que estás buscando y más cómodo e resulte de utilizar.