Protege tus plantas del moho y de los hongos
Un jardín cuidado con diversidad de flores y de plantas, además de adornar el hogar, da un toque elegante y delicado. Sin embargo, requiere dedicación y una atención especial con el fin de lograr los mejores resultados posibles y ser la envidia del vecindario. En primer lugar, hay que tener en cuenta que los suelos se enriquecen con los microbios benéficos, puesto que ayudan a fortalecer las plantas y combatir las enfermedades y las plagas.

En caso de que las plantas estén infectadas con hongos, es necesario limpiarlas con agua y jabón. Asimismo, como las esporas vuelan, hay que lavar bien todos los instrumentos de jardinería que se hayan utilizado para realizar este trabajo, e ir dándole retoques a la limpieza de la planta hasta que la enfermedad haya desapareció por completo.

El mejor consejo para tratar enfermedades como estas es evitarlas. El moho y los hongos se deben prevenir utilizando un compost o abono casero, que es una de las fórmulas que menos perjudica a las plantas.

El abono casero es cada vez más común entre los expertos en jardinería, como una forma natural de obtener tierra fértil. Para hacer abono natural hay que separar la basura y escoger los elementos más usados, entre ellos se encuentran las cáscaras y restos de frutas, los restos de verduras, té, café, hojas, cenizas de madero e incluso cartón.

Gracias a estos consejos pueden evitarse enfermedades en las plantas y lograr que cualquier jardín luzca lo más hermoso posible, sin gastar un dineral y recurriendo a trucos caseros.

De este modo es posible lograr unas plantas sanas y con una gran cantidad de flores. Hay que recordar que cuando no se emplean insecticidas se reproducen los insectos en el jardín que ayudan a su vez a eliminar las plagas que perjudican a las plantas.