Refuerzos metálicos para distintas superficies
Los ollaos son esos pequeños refuerzos de metal que incorporan algunos objetos como por ejemplo cinturones, bolsos, cubiertas de lona y cortinas, entre otros utensilios de uso diario. El uso frecuente de estos artículos terminar por estropear esta pieza metálica, por lo que debemos sustituirla.

Se trata de una labor doméstica muy fácil de poner en práctica en cualquier objeto, superficie o material, y sin necesidad de adquirir una nueva pieza, tan sólo tienes que seguir las siguientes instrucciones. Lo primero que debes hacer es escoger el tipo de ollao que más se ajuste a tus necesidades, ya que existen una gran variedad de tamaños y materiales.

El siguiente paso, una vez seleccionado el refuerzo metálico en cuestión, será colocarlo sobre la superficie y con ayuda de un utensilio metálico de cualquier tipo, por ejemplo un martillo, tendrás que dar pequeños golpes sobre la superficie. De esta forma, podrás instalar todos los ollaos que quieras independientemente del tipo de tela, aunque siempre tendiendo cuidado de no rasgar la superficie en cuestión.

Si por el contrario quieres es colocar estas piezas de metal en una superficie de plástico, para diseñar esos típicos toldos o fundas que se utilizan para tapar muebles u objetos y protegerlos de la suciedad o de las inclemencias climáticas, tendrás que seguir unos pasos muy sencillos y parecidos.

En primer lugar, escoge el material que quieras, y a continuación corta la medida deseada. Después tienes que hacer unos agujeros de fijación a los que tendrás que colocar los ollaos, siguiendo las instrucciones anteriores, es decir colocando estas piezas de metal con pequeños y suaves golpes de martillo.

Como ves se trata de una manualidad muy fácil de realizar, económica y con pocos materiales, que te permitirán diseñar un práctico toldo por ejemplo para colocar en el jardín y resguardarte de la lluvia, o para cualquier otra función que se te ocurra.