Reguladores de luz
Ahorrar energía en nuestro hogar es muy importante no sólo para nuestro bolsillo, sino también para ayudar al medio ambiente. Una idea muy interesante para consumir menos luz es instalar un regulador de intensidad luminosa, así al final de mes notaremos un interesante descenso en la factura de la electricidad.

Para instalar este tipo de sistemas lo primero que debes hacer es visitar tu tienda de bricolaje habitual y preguntar el tipo de mecanismos que existen en el mercado para saber cuál es el que más se adapta a tu lámpara en cuestión y al espacio de tu hogar. Algunos de estos productos requieren instalación, mientras que otros es suficiente con conectarlos a una toma de corriente eléctrica.

En primer lugar es fundamental cortar el suministro de electricidad para así evitar posibles disgustos. A continuación tienes que desatornillar la tapa de la caja del interruptor y desconectar los conductores.

Siguiendo las instrucciones del fabricante del producto que has adquirido en el establecimiento, debes conectar los conductores que acabas de retirar con el regulador lumínico. A continuación atornilla el regulador en su correspondiente caja y vuelve a activar el suministro de energía.

Si tienes dudas acerca de dónde puedes encontrar este tipo de reguladores puedes acercarte a los establecimientos de Ikea, donde encontrarás una interesante alternativa a este tipo de sistemas que no necesitan ni siquiera instalación previa.

El modelo Dimma de Ikea cuesta cerca de 10 euros y te ayudará a crear agradables e íntimos momentos hogareños, además de ahorrar energía. Puedes escoger diferentes tipos de reguladores con cable, lámparas de pie o de sobremesa e incluso interruptores para lámpara de techo.

Así que si no eres muy habilidoso en tareas domésticas, tal vez sea la mejor opción para ti sea adquirir uno de estos reguladores de luz que gracias a su práctico cable conectado a cualquier toma de corriente no necesitan instalación de ningún tipo.