Reparar agujeros en la pared
Como en cualquier hogar, existen una serie de tareas básicas e imprescindibles de reparación que cualquiera de nosotros nos hemos visto obligados a realizar en algún momento de nuestra vida. Un clásico de las reparaciones domésticas suele ser el típico agujero en la pared, independientemente del tamaño del orificio y de las causas te explicaré todos los trucos que necesitas saber para poder reparar la superficie, y conseguir que tu pared luzca como el primer día.

Así que antes de que algún miembro de la familia se dé cuenta de tu pequeño y accidental destrozo, te recomiendo que tomes buena nota de los siguientes consejos que aparecen a continuación. En primer lugar debes limpiar el agujero, eliminando cualquier tipo de suciedad que pueda suponer una dificultad a la hora de realizar una correcta reparación.

A continuación tienes que coger un pequeño trozo de madera con un tamaño ligeramente inferior al del agujero que quieres reparar. El siguiente paso será clavar unos cuantos clavos tan sólo en un lado de la madera, pero te aconsejo que los clavos sobresalgan un poco de su superficie para que el resultado final de nuestra reparación sea lo más correcto y profesional posible. Para terminar con esta sencilla tarea, deberás rellenar el agujero hasta la mitad con yeso y después colocar la madera, dejando la superficie sin clavos hacia ti.

Termina de rellenar la superficie con yeso, y déjalo secar todo durante al menos tres o cuatro días, o bien el tiempo que especifique el fabricante. Cuando consideres que está totalmente seco podrás lijar y pintar la pared con el color que más te guste, aunque mi consejo es que optes por actualizar tu pared y apliques un nuevo tono diferente. Como te he prometido se trata de una labor muy sencilla y rápida, además de barata, ya que no necesitas desembolsar una importante cantidad de dinero, tan sólo paciencia y buen humor.