Reparar puerta corredera
El paso del tiempo y el uso frecuente e incorrecto de las puertas correderas hacen que se desajusten y se abran y cierren con dificultad, sobre todo si tenemos en cuenta que este tipo de puertas son mucho más delicadas que el resto. Si te ha sucedido algo parecido y no sabes cómo reparar tu puerta corredera, estás de suerte, porque en nuestro artículo de hoy te explicaremos todos los pasos que deberás realizar para conseguir que funcione como el primer día.

Una reparación muy frecuente en la mayoría de hogares, que está al alcance de todos nuestros lectores y con la que no necesitas ser un gran experto en estos temas. Toma buena nota de los trucos que te explicamos a continuación con los que conseguirás reparar tu puerta. Para empezar tendrás que aspirar las guías de tu puerta corredera con ayuda de un aspirador, para eliminar toda la suciedad y el polvo acumulado.

El siguiente paso será revisar los rodillos para comprobar si hay algo que obstaculice su desplazamiento. Acuérdate de limpiar también esta parte de tu puerta corredera, antes de continuar con la tarea de hoy.

Si el problema persiste, seguramente deberás nivelar tu puerta. Para ello tendrás que ajustar los herrajes de los rodillos con ayuda de un destornillador. Aprieta cada una de las partes que sujetan tus rodillos y comprueba que la puerta abre y cierra correctamente.

Si a pesar de todos tus esfuerzos, la puerta sigue sin desplazarse correctamente, tendrás que sustituir todos tus rodillos. Acércate a tu tienda de bricolaje de confianza y pregunta por estos aparatos. Una tarea de reparación muy sencilla y rápida, que te ayudará a recuperar tu puerta corredera.