Reparar puertas correderas
Una solución muy interesante para ganar espacio en nuestro hogar son las puertas correderas, el único inconveniente es que se estropean con bastante facilidad. El uso frecuente y el paso del tiempo dificultan su deslizamiento, obligándonos a repararlas siguiendo los pasos te invito a descubrir a continuación. No tienes de qué preocuparte, ya que no es una tarea tan difícil como seguro te estás imaginando, sólo necesitas un poco de paciencia y las herramientas adecuadas: un martillo, un destornillador, un bloque de madera, un aceite lubricante, una escoba, un nivel y una palanca para levantar la puerta.

Una vez que hayas reunido todos estos materiales, puedes empezar con la tarea de reparación. Lo primero que tienes que hacer será sacar por completo las puertas, empujando ligeramente hacia arriba para retirarlas del carril, y después limpiar en profundidad toda la zona en cuestión. Este paso es importante, ya que en algunos casos el problema suele ser la suciedad acumulada. A continuación deberás añadir unas gotas de aceite lubricante para que las puertas se deslicen con mayor facilidad.

El siguiente paso será comprobar si el carril está derecho, en caso de que no sea así tendrás que enderezarlo con unos pequeños golpes utilizando el bloque de madera y el martillo. El último paso será fijar correctamente los tornillos de la parte inferior de la puerta para ajustar las ruedas en el sitio adecuado. En caso de que el problema principal se encuentre en las ruedas, tendrás que comprar unas nuevas e instalarlas. En este sentido debes asegurarte de que ruedas se ajustan correctamente en su posición para evitar que la puerta se atasque de nuevo. Como te he prometido se trata de una tarea mucho más fácil y rápida de lo que seguro pensabas, aunque suele ser aconsejable recurrir algún miembro de la familia por si necesitamos ayuda a la hora de levantar la puerta.