Reparar un aplique de cerámica
En la tarea de reparación de hoy te explicaré los pasos que debes seguir para arreglar un aplique de cerámica de una manera sencilla y sin necesidad de ser todo un experto en estas cuestiones. Por eso te recomiendo que antes de llamar a un profesional, trates de arreglarlo con tus propias manos y así te ahorrarás una interesante cantidad de dinero.

Lo primero que debes hacer es recuperar todas las piezas que se hayan desprendido de tu aplique y que puedas volver a colocar en su lugar correcto con un adhesivo extra-fuerte o bien con un pegamento multiusos de esos que consiguen unir todo tipo de materiales y que puedes encontrar en tu tienda de bricolaje de confianza. Un truco muy efectivo para asegurarnos de que ambas piezas se adhieren correctamente es colocar una cinta adhesiva en tu aplique.

El siguiente paso será preparar la masilla reparadora que utilizaremos para sustituir el espacio que falta a tu aplique. Con guantes de látex tendrás que mezclar el producto hasta que adquiera un color homogéneo y hasta conseguir darle la forma deseada. Aplica la masilla sobre la superficie en cuestión y con ayuda de un pincel trata de unir la pieza a tu aplique sin que aprecie, recuerda que esto tendrás que hacerlo cuando la masilla esté todavía fresca.

Una vez que el material se haya endurecido podrás pasar la lijadora para alisar y suavizar la superficie. Y para terminar, antes de aplicar el esmalte acrílico, que deberá ser del mismo color que el resto de tu aplique, te aconsejo que limpies toda la pieza y retires los posibles restos de polvo y de suciedad. Como te había prometido se trata de una manualidad muy fácil y rápida de realizar, de hecho si te animas a ponerla en práctica te darás cuenta que es una reparación mucho más sencilla de lo que en un principio te imaginabas, y también de que los resultados son increíbles.