Reparar un grifo que gotea
¿Te has encontrado alguna vez con el típico grifo goteando? No cabe duda de que es otro de los grandes clásicos de las reparaciones domésticas, que en muchos casos nos obliga a recurrir a un profesional, cuando podríamos realizar la labor nosotros mismos con un poco de paciencia y con ayuda de los materiales de bricolaje más adecuados. Si te animas a poner a prueba tus habilidades y así ahorrarte un dinero extra, será mejor que sigas muy atento a nuestra página.

Lo único que tienes que hacer para reparar cualquier grifo es poner en práctica estos sencillos trucos que te ofrezco a continuación, y una vez que hayas terminado la tarea comprobarás que efectivamente se trata de una reparación muy fácil, incluso para los más inexpertos y poco habilidosos en temas de bricolaje. En primer lugar tienes que cerrar la llave de paso y dejar abierto unos minutos todos los grifos para vaciar completamente las tuberías.

Una vez hecho esto tendrás que desmontar el grifo, teniendo en cuenta el tipo modelo en cuestión, ya que algunos van a presión y otros en cambio tienen una cabeza atornillada, por lo que en este caso será suficiente con un destornillador. Cuando hayas extraído por completo tu grifo descubrirás una arandela, que será la pieza que deberás sustituir por otra con las mismas características, que puedes encontrar en cualquier tienda especializada en fontanería y en bricolaje.

En la mayoría de los casos, será suficiente con realizar correctamente estos sencillos pasos, pero si por el contrario el grifo sigue goteando puede que la avería sea mayor de lo que en un principio imaginabas, así que en estos situaciones será mejor coger las páginas amarillas y buscar el nombre de un buen fontanero, o bien acudir a tu profesional de confianza.