Reparar una bisagra
El paso del tiempo, el uso frecuente y la falta de cuidado hacen que las bisagras de nuestras puertas y muebles se estropeen y tengamos que cambiarlas. Una tarea de reparación muy sencilla que está al alcance de cualquiera de nuestros lectores, y que puedes hacer tú mismo.

La mayoría de las veces podemos reparar la bisagra con un poco de masilla sin tener que comprar una nueva. ¿Quieres saber cómo? Pues toma nota, y ponte manos a la obra con nuestros consejos de hoy.

Lo primero será retirar tu puerta y comprobar los desperfectos. La causa más común cuando se estropea la bisagra es porque la madera se encuentra en mal estado y la pieza empieza a soltarse poco a poco. Para solucionar este problema tienes que limpiar la zona afectada para retirar la suciedad y colocar un trozo de masilla reparadora.

Moldea con las manos este material para que sus componentes se mezclen bien y extiende la masilla alrededor de tu bisagra, en las partes estropeadas donde la madera empieza a soltarse. Una vez que hayas hecho esto tendrás que retirar el exceso de producto, esperar a que la masilla se haya endurecido y después lijar la superficie con una lija manual para que quede bien uniforme.

Cuando hecho esto tendrás que pintar la zona con una pintura lo más parecida posible al color de tu madera, y así conseguirás disimular tu reparación. Y para terminar tendrás que volver a colocar tu bisagra y comprobar los resultados. Como te habíamos prometido es una reparación muy sencilla y barata que cualquiera de nuestros lectores puede realizar en pocos y sencillos pasos. Así que manos a la obra con nuestra tarea de hoy, con la que seguro que te sorprendes con los resultados.