Restaura los muebles viejos
El paso del tiempo no perdona a nadie ni a nada, ni siquiera a nuestros muebles, que terminan perdieron ese bonito brillo del primer día. Por eso es fundamental mantener una rutina de limpieza diaria con la que protejamos los materiales.

Con el mantenimiento adecuado incluso los muebles más viejos pueden parecer recién salidos del establecimiento. En el mercado existen numerosos productos con los que podrás devolverles la vida que han perdido con el paso del tiempo y con el uso diario.

Incluso si no quieres gastarte demasiado dinero para adquirir muebles nuevos, puedes hacerte con uno de segunda mano, además de económico, si te esfuerzas en limpiarlo correctamente puedes recuperar la belleza natural de la pieza.

Para conseguirlo tan sólo tienes que lijar todo el mueble utilizando una lijadora orbital o excéntrica y con un granulado de tamaño 100. A continuación pasa un paño húmedo por toda la superficie del mueble, y una vez que la madera esté totalmente seca, vuelve a lijarla otra vez pero en esta ocasión utiliza un 240.

Repite el paso anterior y pasa la superficie con un paño húmedo y déjalo secar bien. Lija otra vez todo el mueble con un granulado de tamaño 240, y deja de nuevo secar la superficie. Ahora tendrás que cepillar todo el mueble con un cepillo blando, si tienes dudas pregunta en tu ferretería de confianza acerca de una herramienta específica para tratar madera, que lo que hace es recortar virutas enteras.

Para terminar la restauración de tu mueble, debes aplicar una base de barniz, cera o pintura, lo que prefieras o consideres que puede quedar mejor en tu mueble. Un detalle importante si quieres que tu mueble tenga un aspecto antiguo es aplicar un poco de pátina después del barnizado o de la pintura. Este producto es un acabado especial para muebles que se obtiene mezclando ceras naturales, y que puedes encontrar en tiendas especializadas.