Restaurar sillas de hierro de jardín
Si tienes jardín en tu hogar, el artículo de hoy seguro que te interesa, puesto que está dedicado a restaurar las típicas sillas de hierro que encontramos en muchos espacios ajardinados. Un material que aporta un toque distinguido pero que se deteriora fácilmente, y sobre todo al estar expuesto a las inclemencias climáticas. Por eso es interesante que cojas papel y lápiz y apuntes todos los pasos que te ofrezco a continuación para devolver la vida a tu vieja silla de hierro.

En primer lugar tienes que proteger las zonas que no están deterioradas y cubrirlas con plástico y cinta de carrocero. Una vez hecho esto, puedes empezar la restauración de tu silla reuniendo dos herramientas básicas: lijadora y lija especial para metal de grano medio. Consulta en tiendas especializadas por este tipo de artículos, porque seguro que no tienes demasiados problemas a la hora de encontrarlos. A continuación deberás repasar toda la superficie de hierro de tu silla con cuidado y retirar el polvo pasando un trapo humedecido en alcohol, así prepararás la superficie para después empezar a pintar.

Por lo que se refiere a la pintura, encontrarás una gran variedad de colores, puedes escoger la tonalidad que prefieras, pero recuerda que el producto siempre debe ser especial para superficies de metal, con el que conseguiremos un acabado todavía más impecable. Cuando hayas aplicado todo el esmalte tienes que retirar el plástico y la cinta de carrocero, y dejar secar la silla el tiempo que el fabricante especifique en el envase.

Y como toque final para un resultado lo más profesional y coqueto posible, puedes colocar un bonito y original cojín a juego con los colores de tu silla de hierro. Y así de fácil y rápido habrás restaurado por completo una vieja silla que creías perdida.