Retirar y colocar un cuadro
Existen algunas tareas del hogar que todos hemos tenido la oportunidad de realizar en algún momento de nuestra vida, y en esa ocasión seguramente nos hubiera venido bien un pequeño consejo o sugerencia, porque aunque nuestra labor pueda parecer muy fácil, siempre surge algún que otro quebradero de cabeza o inconveniente. Para evitar estas situaciones típicas en el hogar, en nuestra publicación digital encontrarás una interesante guía de trucos caseros que suelen resultar muy eficaces.

En esta ocasión te explicaré cómo debes retirar y volver a colocar cualquier objeto a tu pared, para así no estropear esta superficie. Decirlo parece fácil, pero ponerse manos a la obra puede resultar una auténtica odisea para los menos expertos en temas de bricolaje que no saben por dónde empezar. Eso sí, cuando hayas comenzado a leer estas pequeñas instrucciones, verás que en realidad es una tarea muy sencilla. Lo primero de todo será colocarte unos guantes para evitar posibles molestias, y después comprar hilo de pita que deberás pasar por detrás del cuadro para ir despegando el cuadro con cuidado.

Cuando hayas retirado tu objeto deberás limpiar los posibles retos que haya quedado sobre tu cuadro con un trapo humedecido en alcohol o disolvente. Después vuelve a colocar nuevas tiras de cinta adhesiva en la parte posterior del lienzo que encontraremos en tiendas de bricolaje, pero recuerda que deben ser cintas de doble cara.

Para terminar, retira el plástico protector y coloca tu cuadro a la altura deseada, siendo aconsejable que antes de pegar tu pintura hayas hecho alguna marca en la pared para saber dónde situar el cuadro. Para asegurarte de que está totalmente adherido es recomendable presionar ligeramente tu cuadro y haber limpiado previamente la pared de posibles restos o suciedad que impida al pegamento hacer su efecto.