Tipos de alicates y sus características
En cualquier hogar tiene que haber una completa caja de herramientas con todo tipo de materiales e instrumentos con los que podamos realizar una sencilla reparación, no importa que seas un poco desastre en cuestiones de bricolaje, puesto que para las reparaciones más simples tan solo necesitas unos buenos productos y paciencia.

Una de esas herramientas imprescindibles son los alicates, nunca sabes cuándo te van a resultar de utilidad, tanto para trabajos electrónicos, tal vez más indicados para expertos, como para labores manuales.
Se trata de uno de los útiles de bricolaje más básicos de todos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de alicantes, cada uno de ellos para distintos trabajos.

En primer lugar está el alicate plano, uno de los más comunes de todos. Tiene una boca cuadrada y ligeramente estriada en su interior. Sus brazos son un poco encorvados y se utilizan sobre todo para sujetar pequeñas piezas o doblar alambre por ejemplo.

Los alicates redondos son muy parecidos a los anteriores, salvo porque terminan en dos piezas cilíndricas o cónicas y se utilizan para doblar alambres en forma de anillo y para hacer cadenitas. Los alicates de corte, como su propio nombre indica se utilizan para cortar alambre y piezas metálicas. El diseño de su boca con dientes afiliados de acero es perfecto para realizar un corte preciso. Mientras que los alambres combinados son muy similares a los anteriores, pero pueden ser universales y de electricista. En este caso son herramientas más profesionales y recomendadas para expertos.

Los alicates de lamparista se utilizan para atornillar tubos y objetos cilíndricos y tienen una forma cóncava y estirada. Los últimos son los alicates taladradores, es decir los destinados a taladrar a mano metales de poco espesor, especialmente materiales como el cartón o el cuero.