Tipos de pintura
Pintar es una de las tareas domésticas más frecuentes y divertidas del bricolaje. En la mayoría de los trabajos de restauración y de reparación de nuestro hogar terminamos recurriendo a la pintura y a la brocha gorda para dar el toque final a nuestro trabajo.

Aunque a grandes rasgos pintar no supone ningún problema importante, debemos tener en cuenta una serie de consideraciones en función del tipo de superficie en cuestión. De hecho en las estanterías de los comercios de bricolaje existen diferentes clases de pintura que tendremos que considerar dependiendo del material que tengamos que trabajar.

En primer tenemos pintura plástica, es decir aquella que se utiliza en labores decorativas. En concreto podemos distinguir dos tipos diferentes: satinadas y mates. Mientras las primeras proporcionan un acabado más fino que resiste mejor la suciedad, la pintura mate es más fácil de utilizar y se puede lavar. Un consejo si tienes que pintar superficies irregulares es que utilices la mate, pero si quieres conseguir efectos decorativos deberás recurrir a la satinada.

Otro tipo de pintura son los tintes que son capaces de teñir varios litros de pintura, ya que se trata de un material muy concentrado. Por lo tanto te aconsejo que sigas al pie de la letra las instrucciones del fabricante, puesto que en función de la cantidad que utilices el resultado puede ser totalmente diferente. Si por el contrario apuestas por los colores acrílicos conseguimos efectos decorativos sobre la pintura plástica.

Otros tipos de pintura son por ejemplo los esmaltes para radiadores y la pintura impermeabilizante que como su propio nombre sugiere se emplea para zonas afectadas por la humedad. La pintura de aluminio es para este tipo de superficies, mientras que la pintura al aceite está destinada para trabajar sobre madera. Si tienes pensado pintar ladrillos y baldosas, no te olvides de pedir al dependiente pintura específica para estos materiales. El último tipo de pintura que encontrarás en los comercios de bricolaje es el barniz marino, que tiene una gran resistencia y brillo y protege la superficie de raspones y ralladuras.