Trucos para cuidar hierro forjado
Si tienes en tu hogar algún mueble o superficie en hierro forjado y no sabes cómo puedes cuidarla para que esté siempre en perfectas condiciones, te recomiendo que tomes buena nota de los trucos que aparecen a continuación. Cuando pongas en práctica todos estos consejos te darás cuenta de que se trata de una labor mucho más fácil de realizar de lo que un primer momento pensabas.

Aunque un mantenimiento diario y correcto son claves para disfrutar de nuestros muebles siempre como recién salidos de la tienda, el paso del tiempo y el uso diario terminan por estropearlos. Para limpiar el hierro forjado a diario deberás utilizar un trapo ligeramente humedecido en aguarrás, pero acuérdate de ventilar la habitación porque es un material que desprende un olor bastante intenso y desagradable.

Cuando hayan transcurrido algunos meses tendrás que realizar también una limpieza mucho más profunda, así eliminarás por completo los restos de suciedad que no hemos podido limpiar con el aguarrás. Para ello calienta al baño maría parafina líquida, pero nunca la coloques directamente sobre el fuego, ya que puede resultar peligroso, además tan sólo necesitarás que se caliente un poco.

Cuando esté tibia podrás empapar con ella una esponja de aluminio o de alambre, que deberás aplicar sobre el hierro forjado. El siguiente paso será secar muy bien la superficie y aplicar una capa de cera líquida sin color con ayuda de un trapo, así conseguiremos que nuestra superficie o mueble adquiera un bonito y reluciente brillo.

Como ves son unos consejos muy fáciles y rápidos que garantizan unos excelentes resultados, pero lo mejor de todo es que no tendrás que gastarte una fortuna que deje en números rojos tu tarjeta de crédito. Así que no tengas miedo de cuidar tu hierro forjado para que luzca como el primer día.