Una dosis de luz artificial para tus plantas
Si tienes un bonito jardín lleno de plantas o una terraza con macetas repletas de flores y quieres acelerar su crecimiento, puedes hacerlo recurriendo a la luz artificial. Aunque te resulte extraño, es un truco muy fácil de poner en práctica que te ayudará a lucir unas maravillosas plantas con flores.

Es recomendable instalar las plantas en un recinto pintado de blanco, puesto que este color ayuda a distribuir más uniformemente la luz. La mayoría de las plantas tienen suficiente con la luz solar que reciben, aunque algunas que proceden de climas mucho más cálidos y más tropicales, necesitan una dosis de luz extra que puedes aportar a través de un sistema de iluminación artificial.

No olvides que debes tener en cuenta la distancia entre la planta y la fuente de luz artificial, puesto que el calor del foco podría dañar sus hojas. Así que antes de dejarla unas cuantas horas expuesta al foco, asegúrate de que el calor que recibe la planta no es demasiado intenso.

Por ejemplo, si tienes pensado utilizar un foco con una potencia de 150 vatios, deberás colocarlo a una distancia de un metro de la planta, mientras que si utilizas un reflector, tendrás que colocarlo a unos 2,5 metros de tu planta.

Además, la luz cenital, es decir la que está situada justo encima de tu planta, es la más aconsejable para acelerar el crecimiento de las plantas. Y aunque te resulte sorprendente, puedes dejar tus flores expuestas hasta un total de 18 horas a cualquier tipo de luz artificial, sin que les afecten en absoluto.

Sin embargo, antes de someter a tus plantas a este tratamiento de luz, no olvides que debes asegurarte de las necesidades específicas de tu planta, si es necesario acude al centro especializado donde la compraste y consulta con el experto.