Arreglar la manilla de la puerta
El paso del tiempo, el uso frecuente, los golpes, la falta de cuidado… Son muchas las causas que explican que la manilla de nuestra puerta empiece a aflojarse y amenace con soltarse. Realizar esta pequeña reparación es mucho más fácil de lo que imaginas y está al alcance de cualquier persona. Si no te lo crees, sigue leyendo nuestro artículo para salir de dudas.

Una tarea de reparación que todos nosotros hemos tenido que realizar en algún que otro momento. Así que no pierdas detalle de cómo arreglar este pequeño desperfecto.

Para hacer una reparación rápida y sencilla, sin grandes complicaciones, podemos utilizar un poco de masilla y rellenar todos esos huecos que hacen que la manilla se haya alojado. En este sentido, nada mejor que una masilla adhesiva de secado rápido que es fácil y rápida de trabajar.

Lo primero que deberás hacer será soltar los tornillos y retirar tu manilla de su lugar. A continuación deberás moldear la masilla como si fuera plastilina y colocarla en esos huecos que hacen que tu manilla se haya empezado a soltar. Una vez que hayas hecho esto deberás retirar el exceso de producto y volver a colocar los tirafondos.

Otra alternativa puede ser rellenar esos pequeños huecos en la madera, alrededor del manillar, con astillas de madera. Sin embargo, nosotros preferimos la masilla que es más fácil y cómoda de trabajar, ya que se puede moldear. Una tarea muy sencilla que con la que podrás conseguir mayor sujeción a ese viejo manillar que nos está causando problemas.

Así que ahora que ya sabes cómo hacerlo, no busques más excusas y ponte manos a la obra con nuestra tarea de hoy. Seguro que te sorprendes con el resultado.